Ese es el truco de Smartlet: usas dos relojes en la misma muñeca, uno encima, otro debajo, conectándolos con una correa tipo reloj. Cuando se usan, este ecosistema Smartlet no es desagradable ni muy molesto: rápidamente te acostumbras y hasta se vuelve divertido consultar tu pantalla conectada con un simple y discreto giro de muñeca.
Gregory Pons