En Smartlet, hemos escuchado el estribillo de los escépticos: «¡Llevar un Apple Watch en la parte interior de la muñeca lo dañará!». Una crítica recurrente que aparece en casi todos los comentarios, artículos o debates relacionados con los relojes. Pero, ¿cuál es la verdad? ¿Y si este temor no es más que el eco de hábitos profundamente arraigados?
Durabilidad respaldada por la ciencia
Apple nunca ha dejado nada al azar. Los modelos de aluminio cuentan con cristal Ion-X, que es resistente a los golpes y ligero, mientras que los modelos de acero, titanio y Hermès utilizan cristal de zafiro, prácticamente inmune a los arañazos.
Consumer Reports probó la durabilidad de la pantalla: el cristal de zafiro resiste arañazos de hasta nivel 9 en la escala de Mohs, mientras que Ion-X resiste hasta nivel 7 (fuente).
SlashGear confirma que el zafiro sigue siendo el material más duro, pero Ion-X tampoco se queda atrás, especialmente frente al desgaste diario (fuente).
iMore probó el Apple Watch Ultra: el zafiro resistió admirablemente, mostrando solo pequeñas abrasiones en condiciones extremas (fuente).
Entonces, ¿llevar el reloj en la parte interior de la muñeca es un peligro real o un temor infundado? Los hechos son claros: la durabilidad de la pantalla de los relojes inteligentes demuestra que el riesgo es el mismo independientemente de la orientación. En Smartlet lo hemos comprobado de primera mano durante más de un año: las pantallas de nuestros Apple Watch se han mantenido impecables.
La obsesión por los viejos hábitos
¿Por qué la duda? Porque durante siglos hemos llevado nuestros relojes con la esfera hacia arriba. Smartlet simplemente ofrece una alternativa: combinar un reloj mecánico y un Apple Watch en una sola muñeca. Los puristas lo critican, pero las pruebas de durabilidad dicen lo contrario: no se ha encontrado ninguna diferencia significativa.
Metal frente a vidrio: la diferencia clave
Una observación común que se repite constantemente es: «He rayado completamente mi cierre desplegable, ¡así que no puedo imaginarme un reloj inteligente en el mismo lugar!». Es una reacción instintiva, casi lógica. Sin embargo, hay una distinción esencial que vale la pena hacer: el acero inoxidable nunca fue diseñado para permanecer impecable. A diferencia de las pantallas de zafiro, el metal no está tratado para resistir los arañazos, sino que está hecho para vivir, para soportar marcas y para desarrollar una pátina. Cada microarañazo cuenta la historia de un gesto, un rastro del tiempo. El cristal de zafiro es algo completamente diferente: impermeable a los arañazos cotidianos, fabricado para durar. Y esta es precisamente la diferencia que explica por qué llevar el reloj en la parte interior de la muñeca no aumenta en absoluto el riesgo de desgaste: uno es un material que vive, el otro es una superficie que resiste.
La verdadera pregunta
¿Es posible dañar un Apple Watch con Smartlet? No más por dentro que por fuera. Las pantallas están diseñadas para soportar las exigencias de la vida cotidiana. La verdadera revolución no tiene que ver con el riesgo, sino con la libertad de personalizar tu muñeca a tu gusto, con elegancia y seguridad. Y si lo piensas bien, ¿no es eso exactamente lo que esperamos de la tecnología: que se adapte a nosotros, y no al revés?