El fundador de Smartlet, David Ohayon, nos cuenta los orígenes de la marca. Es el equilibrio perfecto entre tradición y modernidad.
"La innovación no se trata de elegir entre tradición y modernidad, sino de crear el puente que las une. Smartlet es la intersección de mi formación en ingeniería y mi pasión por la relojería. Quería reconciliar la tradición con la modernidad, construir una conexión entre la relojería clásica y las necesidades del mundo actual. Los smartwatches han revolucionado la industria, pero a menudo nos obligan a abandonar los relojes tradicionales o recurrir a soluciones incómodas para llevar uno en cada muñeca. Con Smartlet, busqué ofrecer una alternativa elegante e ingeniosa: una pulsera modular diseñada para evolucionar y adaptarse tanto a relojes clásicos como a smartwatches.
Para mí, la innovación no es solo cuestión de tecnología; se trata de cómo la tecnología se integra sin problemas en nuestras vidas cotidianas. Smartlet sigue siendo un trabajo en progreso, un proyecto impulsado por investigación y desarrollo, una reflexión continua sobre lo que la relojería puede ser en la era digital, sin sacrificar su herencia. Mi trayectoria ha sido una de experimentación, prueba y adaptación. Smartlet sigue el mismo camino: evolucionando, probando, refinando. Porque, sobre todo, la innovación se trata de hacer las preguntas correctas."
- David Ohayon, fundador